La empresa tiene sus orígenes en 1893, cuando Wenceslao González llegó a Labastida y comenzó a trabajar como tonelero. Posteriormente adquirió viñedos y en 1905 inició la elaboración de vino junto a otros viticultores. En 1922 compró una bodega donde continuó la producción de vino a granel, tradición que siguieron dos generaciones más. En 2003, Jesús González Teso, biznieto de Wenceslao, comenzó a comercializar vino embotellado, apostando por vinos de alta calidad y carácter personal. Actualmente, la bodega cuenta con modernas instalaciones y viñedos propios.