La empresa comenzó en 1989 elaborando 3.500 botellas de vino de guarda de manera artesanal. En 1994 experimentó un crecimiento significativo al adquirir su primera embotelladora y ha continuado expandiéndose hasta alcanzar una producción media de 450.000 botellas anuales y contar con un parque de 600 barricas. Recientemente, ha ampliado sus instalaciones.