La empresa inició el desarrollo de su planta en Pontedeva (Ourense) en 2010, con el objetivo de crear empleo estable y contribuir al desarrollo económico local mediante la bioenergía. En 2012 comenzó la producción de pellets y cogeneración eléctrica. En 2017 la actividad cesó temporalmente. En 2022, un grupo de inversores gallegos adquirió la planta, realizó mejoras tecnológicas y reactivó la producción en 2023, obteniendo la certificación internacional ENplus-A1. En 2024 recibió un premio a la sostenibilidad y en 2025 el sello Galicia Calidade, que avala la excelencia de sus productos.