La empresa tiene sus orígenes en 1963 con la apertura de una panadería por los abuelos Serapio e Inés. En 1971, fundaron Panadería Serapio, conocida por sus productos innovadores. En 1989, Jesús Andrés asumió el negocio, expandiendo la oferta hacia la pastelería. En 2023, Beatriz, nieta de los fundadores, abrió una perronillería especializada.