Castelo de Brañas fue fundada en 1989 como una pequeña empresa familiar con el objetivo de recuperar la producción del Queixo do Cebreiro, un queso que estaba en riesgo de desaparición. Desde entonces, la empresa ha mantenido la elaboración artesanal y en pequeñas cantidades, logrando reconocimientos tanto a nivel autonómico como nacional por la calidad de su producto.