La familia Yera, originaria de Mancha Real (Jaén, Andalucía), ha estado vinculada al cultivo del olivo desde generaciones. Su finca familiar, ubicada en el Paraje Natural de La Laguna Grande, ha sido cultivada desde el siglo XVII y ha pertenecido a figuras destacadas de la nobleza española. En el siglo XX, la finca fue visitada por el rey Alfonso XIII para la inauguración de una almazara. Actualmente, la familia ha restaurado el cortijo tradicional y participa en la gestión de la almazara LA LOMA, S.L.