La empresa inició su actividad en los años 30, cuando Pedro Montañés fundió el tradicional queso de Mahón siguiendo técnicas suizas. Desde 1931, ha producido quesitos fundidos en porciones y lonchas, consolidándose como uno de los principales fabricantes de queso fundido en España y Europa. Actualmente, cuenta con una importante presencia en el mercado peninsular y colabora con grandes cadenas de distribución, además de tener impacto en el ámbito local de Menorca.