RESERVA IBÉRICA tiene sus orígenes en un negocio familiar fundado en 1975 en el mercado de la Boquería de Barcelona. Manuel López, su fundador, comenzó a trabajar en el negocio familiar a los 14 años. En 1999, tras sus estudios de postgrado en Los Ángeles, creó la marca RESERVA IBÉRICA con el objetivo de llevar el auténtico jamón de bellota a nivel internacional. La empresa ha experimentado una expansión continua, abriendo tiendas y restaurantes en diferentes ciudades y países, incluyendo Barcelona, Hong Kong, Hiroshima y Viena.