La finca fue adquirida en 1842 por Toribio de Lecanda y Campo tras la desamortización de Mendizábal. En 1931 pasó a manos de la familia Cid y, posteriormente, fue recuperada por Luis Sanz Busto y María Luz Cid, quienes sentaron las bases de la actual bodega. En 1989 lanzaron la primera añada al mercado. Actualmente, la gestión está a cargo de Belén e Iván Sanz Cid, hijos de los fundadores, quienes continúan el proyecto familiar.