La familia propietaria tiene una de las trayectorias más antiguas del Priorat, remontándose a mediados del siglo XVII. A lo largo de las generaciones, la familia ha estado involucrada en la viticultura y la elaboración de vino, superando eventos históricos como la filoxera y la Guerra Civil. Actualmente, la gestión está a cargo de Joan Sangenís y Cristina Grau, quienes han iniciado la producción de vinos embotellados y han desarrollado nuevas marcas, así como la construcción de un nuevo celler y la rehabilitación de una masía.