La empresa, de carácter familiar y ubicada en Lerma, comenzó su actividad en la posguerra con la producción de galletas, bizcochos y rosquillas. Fue declarada industria de interés local en 1954 y, tras especializarse en bizcochos, se consolidó como una de las empresas líderes a nivel nacional en Bizcochos de Lerma. Actualmente, la tercera generación dirige la empresa, manteniendo la tradición y el uso de materias primas locales.