La culpa la tienen los griegos y fenicios, un tal Louis Pasteur y la región de Champagne, al este de Paris.
Los dos pueblos comerciantes y marineros llegaron al Empordà trayendo consigo pequeñas cepas que esparcieron por la comarca. Seguramente, entre ellas estuvieran los embriones de las actuales castas blancas chardonnay, moscatel, parellada, xarel.lo, macabeo, airén o malvasía.
Monsieur Pasteur, al que nunca ponderaremos en su justa medida, profundizó en el conocimiento de las levaduras gracias a sus estudios de microbiología.
´Enfin´, en Champagne, esa fría región antesala del limes, lo...