La empresa surge del sueño de Ladislao Méndez León y Leticia Sobrino, quienes, tras más de 30 años en el comercio de vinos, fundaron en 2017 un pequeño viñedo y bodega en Ibias, Asturias, con el objetivo de recuperar la tradición vitivinícola local. El proyecto comenzó en 2016, con la plantación inicial de 40.000 plantas y la construcción de la bodega en 2018. La familia Méndez León tiene una larga trayectoria en la distribución de vinos en Asturias, y con Siluvio han apostado por crear una marca propia que refleje el potencial de la región.