El proyecto comenzó como una iniciativa familiar hace aproximadamente cinco años, impulsada por la tradición vinícola de la zona y el deseo de recuperar el prestigio de los vinos locales. La bodega fue fundada por Francisco García e Inés Asensio, quienes, junto a un equipo de expertos, apostaron por el cultivo ecológico y la innovación, combinando métodos tradicionales y modernos. Desde entonces, han logrado obtener reconocimientos por la calidad de sus vinos y han consolidado su presencia en el sector.