La familia Barrionuevo Torres, cuarta generación de olivareros, fundó la empresa en 2021 al pasar de la producción agrícola al comercio de su propio aceite de oliva virgen extra. La tradición familiar en el cultivo del olivo se remonta a antes de 1930, cuando el abuelo materno inauguró un molino en Porcuna. Desde entonces, la empresa ha evolucionado hacia una marca moderna y de alta gama, manteniendo su arraigo local y familiar.