La empresa tiene sus orígenes en la década de 1930, en la campiña de Osuna, Andalucía. El nombre 'Herriza de la Lobilla' proviene de una leyenda local sobre lobos que merodeaban la zona. A lo largo de generaciones, la finca y su tradición olivarera han sido transmitidas de padres a hijos, manteniendo métodos tradicionales combinados con técnicas modernas para la producción de aceite de oliva.