La empresa tiene una trayectoria de más de 60 años, originada por la amistad entre dos familias viticultoras. Sus fundadores, Ernesto Atanes “Crego” y Ernesto Rodríguez “Monaguillo”, crearon la bodega inspirados por la tradición familiar. Tras comenzar con una pequeña producción en 2003, la bodega ha crecido en instalaciones y reconocimiento. Actualmente, la gestión sigue en manos de la familia Rodríguez y la bodega está bajo el control de Sherpa Capital.