Quota Vita nace a partir de la experiencia personal de su fundador, Gerard Rosell, y de la idea de crear una proteína honesta, con sabores locales y pocos ingredientes. La empresa se desarrolla en Cataluña y plantea como proyecto futuro una planta para reaprovechar el suero de las queserías catalanas. Según el texto, ya han procesado sus primeros litros de suero y trabajan con varias queserías del país para avanzar en ese objetivo.