Bodegas Olivares fue fundada en 1930 por Pascual Olivares Fernández, quien comenzó elaborando vino con uva Monastrell para la región local. En la década de 1960, la segunda generación amplió la venta a nivel nacional y en 1979 la tercera generación inició la exportación. En 1998, la bodega empezó a comercializar su vino dulce, convirtiéndose en un referente de la zona. Posteriormente, centraron su atención en la producción y embotellado de vinos secos. Actualmente, la empresa sigue gestionada por la familia, manteniendo sus raíces y tradición.