La historia de la empresa comienza con Mauro Pérez, quien transmitió a sus hijos el respeto por la tierra y el trabajo bien hecho. En 1980, los hermanos Pérez Pascuas fundaron la bodega en Pedrosa de Duero, apostando por la elaboración de vinos de calidad en una época en la que la zona aún no tenía reconocimiento oficial. A lo largo de 45 años, la bodega ha crecido hasta contar con más de 130 hectáreas de viñedo propio y una producción anual de 600.000 botellas, manteniendo siempre la tradición familiar y la pasión por el vino.