La tradición vinícola familiar se remonta a los años 30 con una bodega en Almansa. En 1970, el padre de la actual responsable plantó el primer viñedo en la finca familiar. Desde entonces, la familia ha continuado cultivando y desarrollando el proyecto, que actualmente lidera Belén Rodríguez, quien ha impulsado el legado familiar hacia un enfoque sostenible y de mínima intervención, en colaboración con el enólogo Pepe Rodríguez de Vera.