Dieter Meier y su familia, inspirados por la naturaleza y el carácter de Ibiza, decidieron en 2015 crear vinos que capturaran la esencia de la isla. Con experiencia previa en la producción de vinos orgánicos en Mendoza, Argentina, aplicaron este conocimiento a los viñedos de Ibiza, estableciendo Ojo de Ibiza en el norte de la isla con más de 12 hectáreas de viñedos.