La tradición de cultivar txakoli en la empresa se remonta al siglo XIX, inicialmente para consumo propio. Durante el siglo XX, Emilio Ostolaza impulsó la mejora y el cultivo de la vid, y desde los años 80 la bodega se dedica a la producción de vino blanco bajo la denominación Txakoli AGERRE, obteniendo la certificación de origen Getariako Txakolina.