La empresa fue fundada en 1952 por Celestino Cortina Cuadra, quien comenzó con un pequeño lagar familiar en Villaviciosa, Asturias. Tras su fallecimiento, su hijo Eloy asumió la dirección, impulsando la modernización y expansión de la marca, incluyendo la automatización de procesos y la apertura a nuevos mercados nacionales e internacionales. En 2001, se inauguró el Llagar de la Ferrería, el primer lagar moderno de Asturias, donde la tercera generación familiar continúa la tradición combinando tecnología y métodos tradicionales.