La finca de La Jaraba cuenta con una larga tradición agrícola y ganadera, con vestigios de asentamientos desde el Paleolítico. En 1997, la propiedad fue adquirida por una nueva familia que impulsó un proyecto integral, recuperando y mejorando viñedos, olivares y ganadería, y construyendo instalaciones modernas como bodega, quesería y almazara. Desde entonces, la empresa ha realizado diversas plantaciones, inaugurado nuevas instalaciones y obtenido reconocimientos, como la D.O.P. La Jaraba en 2019, consolidando su modelo de producción sostenible y de calidad.