La empresa tiene raíces familiares que se remontan al siglo XIX, cuando la orografía de la zona evitó la industrialización, permitiendo que las bodegas de Labastida mantuvieran un carácter familiar. La familia Amurrio Barroeta, actualmente en su cuarta generación, junto con otros socios, gestiona 39 hectáreas de viñedo. La antigüedad media de las viñas es de unos 45 años, con predominancia de la variedad tempranillo, además de garnacha y viura.