Condiciones de conservación
El champagne debe conservarse tumbado, al abrigo de la luz, a una temperatura de unos 12 grados. Para preservar todos sus aromas y efervescencia, se recomienda disfrutarlo entre 3 y 5 años después de su compra. Si se trata de una cosecha o de una cuvée especial, el champagne se conservará entre 7 y 8 años.