El agua mineral natural de FUENSANTA, un agua de débil mineralización, ha sido declarada ‘minero-medicinal’ desde 1846 por ‘sus probadas propiedades terapéuticas’ y tiene una composición única y equilibrada. Es un agua rica en bicarbonatos, que facilitan la digestión y neutralizan la acidez de estómago, y en calcio, que contribuye a la mineralización de los huesos y dientes. Además, es baja en sodio.