El origen de la empresa se remonta a la década de los 70, cuando la familia se instaló en Hoznayo, Cantabria, y comenzó elaborando sobaos y quesadas como complemento a su actividad principal. Desde 1978, han mantenido la producción artesanal de estos productos siguiendo la receta familiar, y actualmente continúan la tradición en su obrador, habiendo recibido diversos premios por la calidad de sus sobaos.